Biblioteca de los programas de fiestasAlaejos · 1954 – 2026

Programa de Fiestas · 1989

Algunos datos de la fiesta nacional que debe conocer todo buen aficionado

Sin firma·Fiestas, toros y tradiciones

EDAD

A los toros se les denomina recentales, durante la lactancia; añojos, al año; erales, a los dos años; utreros, a los tres; cuatreños, a los cuatro, y cinqueños, a los cinco. También se llama becerros, hasta los dos años; novillos, si tienen tres a cuatro, y toros, a los de esta edad en adelante.

La edad de los toros se conoce, sobre todo, por los dientes y por las astas.

Para averiguar la edad por los dientes, hay que guiarse por los ocho incisivos, que únicamente existen en la mandíbula posterior, y que se clasifican en caducos y permanentes, denominándose, del centro a los costados, y contados por pares: pinzas o palas, primeros, medianos, segundos medianos y extremos.

Conforme el astado va adquiriendo edad, sustituye los dientes de leche o caducos por los permanentes. Así, aproximadamente a los dos años, los primeros dientes de leche son expulsados por los dos permanentes denominados pinzas o palas. A los tres años, son sustituidos otros dos dientes de leche por los primeros medianos. A los cuatro años aparecen los segundos medianos, y a los cinco años desaparecen los últimos dientes de leche y salen los extremos.

Por el examen de los cuernos se puede averiguar también la edad de los toros. Los cuernos o astas son las defensas naturales de los toros, distinguiéndose en ellos varias partes: Se denominan mazorca o cepa al nacimiento o base del cuerno; centro, a la parte media del mismo; pala es la porción de cuerno que hay entre el centro y el pitón, siendo éste la extremidad aguda del cuerno en una longitud de 6 a 8 centímetros. Las astas aparecen a los dos meses, desarrollándose después aproximadamente un centímetro por mes.

Al año, en la mazorca del cuerno se señala un anillo que apenas es perceptible.

A los dos años, surge otro anillo como el anterior. A los tres años, desaparecen esos dos rodillos, que son reemplazados por otro permanente. A los cuatro años, sale el segundo anillo permanente, situado en la parte inferior del primero. A los cinco, aparece el tercer anillo permanente; a los seis, el cuarto, y así sucesivamente. Por lo tanto, para saber la edad de un toro hay que guiarse por los anillos permanentes que aparecen en la mazorca del cuerno. Como el primer anillo permanente sale a los tres años, un córnupeto tendrá tantos anillos permanentes, más dos. Así, por ejemplo, un bicho en cuyo cuerno aparezcan tres rodetes permanentes, tendrá cinco años; si son cuatro los rodetes, la edad será de seis años.

ESTRUCTURA

ACOCHINADO.—Se dice así del toro gordo y recortado, semejante a un cochino.

ALTO DE AGUJAS.—Cuando es grande la distancia que hay desde las pezuñas al morrillo.

ANCHO.—Cuando es grande la distancia que existe entre ambos costados.

BAJO DE AGUJAS.—Se llama así al toro que ofrece poca distancia desde las pezuñas al morrillo.

BARRIGUDO.—Si tiene mucha tripa.

CARIAVACADO.—Es el toro que presenta el hocico prolongado.

COLÍN.—Es el que tiene la cola corta.

CORTEJANO.—Es el toro terciado, pero bien hecho.

CORTO.—Es el que presenta poca distancia desde el hocico a la cola.

CUAJADO.—Es el toro reglamentario, con edad y peso.

CHATO.—Es el que tiene el hocico corto y muy aplastado.

ENGATILLADO.—Es el toro de cuello grueso, redondo y levantado.

ENMORILLADO.—Si tiene mucho morrillo.

ENSILLADO.—El hundido de lomos y alto de cruz y ancas.

GALGUEÑO.—Se denomina así al toro que es zancudo y con poca tripa.

RABILARGO.—Es el toro que le llega el rabo hasta el suelo.

RABÓN.—El toro que carece de cola.

ZANCUDO.—Es aquel que tiene las piernas largas.

DIFERENTES ESTADOS DURANTE LA LIDIA

ABANTO.—Es el toro que, de salida, duda al embestir, y cuando lo hace es con miedo, bufando y respingando.

ABIERTO.—Se dice así del toro que está más cerca del centro del ruedo que de las tablas.

AMBIDIESTRO.—El que cornea y hiere con los dos pitones indistintamente.

AMORCILLADO.—Se llama así al toro que, herido de muerte se tambalea, resistiéndose a morir.

APURADO.—El que carece de poder y de fuerza por efecto del castigo.

AVISADO.—Es el que, a consecuencia del exceso de capotazos, vuelve con prontitud la cara a los bultos.

BLANCO.—Es el que, al sentir el castigo, sale suelto de los caballos.

BOYANTE.—Es el toro que embiste noble, franco y dócil.

BRAVO.—El que acomete con furia.

BRONCO.—Se dice así del toro que embiste desigualmente y con aspereza.

A lo largo de la lidia

Pero si hasta ahora nos hemos fijado en unas notas más distintivas de cada tercio de la lidia, a lo largo de toda ella el toro de bandera se caracteriza porque:

15. No escarba en el ruedo.

16. No barbea.

17. No cocea.

18. Mantendrá siempre la boca cerrada: desde que sale por chiqueros hasta que lo arrastran.

La embestida

Y, por otro lado, su embestida a lo largo de toda la línea se ajustará a moldes de este corte:

19. Iniciará el viaje con la cara alta, para humillar luego en el momento de tomar los engaños.

20. Embestirá con rectitud, sin cortar.

21. Embestirá también con temple, esto es: de forma acompasada y rítmica.

22. Y lo hará además con prontitud y alegría, respondiendo con rapidez al cite del torero.

23. Denotará nobleza, al seguir los engaños con fijeza, rectitud y claridad.

24. Si los engaños se manejan de manera correcta, no derrotará en ellos los engaños.

25. Embestirá, en fin, de forma reiterada, esto es, repitiendo una y otra vez su acometida, "comiéndose" los engaños.

26. Y embestirá, en fin, manteniendo estas características a lo largo de toda la lidia, aunque se vayan atemperando al tercio que corresponda: la "alegría" no podrá ser idéntica ante el caballo que en el último tercio, por la simple razón de la pérdida de fuerza; pero sí será proporcionada una a otra.

En este capítulo se incluye todo lo relativo al poder del toro, a su fuerza y, en consecuencia, a la "plaga" de las caídas.

28. Estará bien armado de pitones, con una arboladura correctamente desarrollada.

29. Su reata será toda ella de óptimas condiciones de bravura, como ya deberá haber apuntado en el tentadero.

30. Y, finalmente, estará dentro de las características distintivas de la casta a que corresponda.

Tipo zootécnico

Pero como lo que buscamos es un tipo de "toro ideal", deberemos fijarnos al menos en cuatro aspectos zootécnicos:

27. Su desarrollo físico será proporcionado y armonioso, componiendo un animal que reune las condiciones de lo que ha venido en denominarse "complexión atlética".

Al salir al ruedo

Tres notas fundamentales podemos tener en cuenta cuando el toro sale al ruedo:

1. Deberá salir con "alegría", no pensándoselo.

2. No barbeará las tablas.

3 Rematará en tablas, cuando es llamado por los subalternos.

Ante el caballo

Y si damos por fijado ya al toro de acuerdo con las características que se señalan más adelante, observamos el tercio de varas. En él, se trata de un toro de bandera, comprobaremos que:

4. El toro se arranca de largo, con paso vivo, con fijeza y con temple.

5. En el embroque con la cabalgadura, la res bajará la cabeza, remetiéndola bajo el caballo con ánimo de levantarlo.

6. No cejará en su embestida al sentir el castigo, antes al contrario, se crecerá y empleará nuevos bríos.

7. En ese acometer, llegará un momento en el que haga fuerza con los riñones, incluso levantando los cuartos traseros de la arena en un esfuerzo supremo por vencer en la pelea.

8. En ningún caso rehuirá la pelea, saliéndose suelto de la suerte.

9. Como tampoco cabeceará en el peto -"no hará sonar el estribo-", intentando quitarse el palo.

10. Acudirá al caballo de forma reiterada, cada vez que es puesto en suerte. Y en este sentido, un baremo muy a tener en cuenta es el número de veces que la res entra al caballo.

11. Y un matiz: el toro acudirá al caballo a contraquerencia. Esto es, situado a la cabalgadura en el lugar más lejano de la puerta de toriles.

En el segundo tercio

Dos aspectos especialmente pueden distinguir en el segundo tercio a ese toro de bandera que buscamos.

12. No se dolerá al sentir los garaúllos, luchando por quitárselos de encima.

13. Perseguirá al banderillero a la salida del par.

En el último tercio

Aparte de otras características generales, en el último tercio comprobaremos que:

14. El toro no busca la querencia de las tablas, rehuyendo la pelea en los medios.

Programa de Fiestas Patronales · Alaejos · 1989

Cómo citar

Anónimo: «Algunos datos de la fiesta nacional que debe conocer todo buen aficionado». Programa de Fiestas Patronales de Alaejos, 1989.

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