Poema de Marisa Pérez Muñoz
Que puedo decir de ti
de mi pueblo, Alaejos,
te queremos los de cerca,
te añoran los que están lejos.
Tienes dos torres muy altas
orgullo de tus vecinos,
y una Virgen chiquitita,
que mirando hacia su ermita,
lloramos cuando partimos.
Si es que en un apuro estamos,
siempre a tu Virgen rezamos
y cuando vamos a verte,
la Casita visitamos.
Tu iglesia Santa María
monumento nacional,
pero es que la de San Pedro,
tampoco está nada mal.
También está el Instituto,
pero aún no está estrenado,
por la sencilla razón,
de que no está terminado.
Hay médico y practicante,
como es cosa natural,
porque si no los enfermos,
lo pasarían muy mal.
También tienen los pinares,
la plaza y el arrabal,
con la cava y las escuelas,
para jugar y estudiar.
Hicieron una piscina
porque hay que modernizarse,
y la gente va contenta
para ponerse morenos,
y también para bañarse.
y los buenos labradores
van tus campos a cuidar.
El invierno es largo y frío
y no importa demasiado
pues con el mes de diciembre
la Navidad ha llegado.
Después la semana santa
y con fervor, rezaremos
esperando al 10 de mayo
que mucha fiesta tendremos.
También en el 10 de mayo
tenemos la romería
porque al igual que en septiembre
a los niños en las andas
ponemos con alegría.
Toda mi familia ha sido
desde siempre de Alaejos
un pueblo lleno de historias
que nos contaban los viejos.
Cuando hubo guerra en España
Alaejos no se libró
y hasta el último alaejano
con valor te defendió.
Pasé yo muy buenos ratos
por tus calles jugueteando
y sin pensar cosas serias
mi niñez se fue pasando.
Siempre te echaré de menos
querido pueblo Alaejos
te visito pocas veces
aunque de ti no estoy lejos.
MARISA PEREZ MUÑOZ