Biblioteca de los programas de fiestasAlaejos · 1954 – 2026

Programa de Fiestas · 1988

Alaejos: oficios tradicionales — cesteros y alfareros

Adelio Castaño Casquero·Economía, oficios y vida cotidiana

Por Adelio Castaño

Además de la dedicación a la agricultura y la ganadería, las gentes de Alaejos han trabajado en otros nobles oficios, muchos de ellos ya desaparecidos; tablajeros, cuchilleros, porteadores, albarderos, licoristas, guarnicioneros, cardadores, doradores, abaceros, etc.

A principios de siglo, el Ayuntamiento sacaba en pública subasta el producto de la limpieza del río Trabancos en su recorrido por el término, ya que quien realizara la limpieza, podía segar y aprovechar la espadaña que hubiera «sin causar daño a tercera persona», es decir, respetando las que estuvieran en fincas particulares. En 1909 fue adjudicada por 300 pesetas al silletero Bonifacio del Cos. Los silleteros utilizaban la espadaña del río Trabancos, así como las hojas y tallos de los juncos e incluso madera para hacer las sillas y objetos de artesanía.

Los cesteros utilizaban el mimbre combinándolo con otros materiales como el junco, paja, caña, etc., y hacían las cestas, serijos, cañizos, joyeros, cunas, baúles, muserolas, zarandas, cribas, polleras y muchísimos objetos más.

Los cesteros de Alaejos utilizaban el mimbre existente en el término de la villa. Entre 1870 y 1880 el ayuntamiento arrendaba el mimbre perteneciente al «Santuario de Nuestra Señora de la Casita», para con su importe atender los gastos de dicho Santuario. También existía otro mimbral en la «Fuentecillas», donde hasta no hace mucho la familia Fonseca, los hermanos Lorenzo, Claudio y Gregorio, cuando llegaba el mes de mayo, recolectaban los mimbres: «tamariz», «buena ley» (verde) o «vera» (tirando a rojizo), denominaciones que ellos les daban. Después, con el trabajo de sus manos construían las cestas, aguaderas, canastillos, cuévanos o banastas. Otras familias como la Ramos, se dedicaban a este mismo oficio a principios de siglo.

Si los cesteros desaparecieron, no ha ocurrido lo mismo con los alfareros. Se conservan aún dos alfares donde la arcilla que los mismos alfareros extraen de la tierra se convierte luego en toda clase de objetos: cangilones, tostadores de castañas, orzas, tiestos, botijos, pucheros, cántaros o los populares «cántaros de novia», o las «botijas de pastor».

Cómo citar

Adelio Castaño Casquero: «Alaejos: oficios tradicionales — cesteros y alfareros». Programa de Fiestas Patronales de Alaejos, 1988.

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