(Apuntes históricos)
Por Adelio Castaño Casquero
EN las Ordenanzas de la Villa de Alaejos del año 1580 consta que existía ya el Hospital. Además de las funciones sanitarias, acogía a los niños que no podían asistir a las escuelas de pago, para aprender las primeras letras.
A partir de 1753 los Hermanos del Buen Pastor se hacen cargo del Hospital que toma su nombre. En 1785 toma la dirección del mismo la recién fundada "Sociedad Económica de Amigos del País" y abre en el mismo una escuela "para niños indigentes y otra para niñas, donde son instruidas en las labores propias de su sexo" (Dicc. Madoz).
Se enseñaba "a leer, escribir, cantar y doctrina cristiana; en la de las niñas las labores propias del sexo, con otros adornos y las primeras letras". Asistían 150 alumnos a las públicas y 112 a las privadas.
En 1857 se publicó la Ley de Instrucción Pública de Claudio Moyano, por la que se declaraba obligatoria la enseñanza primaria.
El siglo XIX
A principios del siglo XIX había dos escuelas elementales de instrucción primaria pública (niños y niñas) con una dotación de 1800 reales pagados de los fondos propios y la retribución de los alumnos. Había también otras dos escuelas particulares, sostenidas por un acuerdo entre los maestros y los padres de los niños.
Se abrieron en Alaejos, 4 escuelas unitarias, dos de niñas (una situada en la calle Fortaleza y Plaza o de la Cárcel y la otra en la calle Lucas Martín, en los bajos de las actuales casas de los maestros. Las dos de niños, una estaba situada en los bajos de la casa de los maestros, y la otra en la parte baja del Ayuntamiento.
El siglo XX
Hasta 1936 – En 1928, siendo Alcalde D. Aurelio Martín Hernández Monge se firmó el acta de entrega de los solares para las Escuelas Graduadas al Maestro Nacional de la Escuela nº 1 D. Ramón Palacios Hernández para que el Estado edificara dos Escuelas Graduadas con 4 secciones cada una, para niños y niñas. Los lugares escogidos fueron el alcacer al Castillo (actual Ronda del Castillo) y la Plaza Hernández Morejón. Se inauguraron las escuelas en la República, el 22 de octubre de 1932, siendo Alcalde D. Felipe Alonso Medina y directores accidentales Dª Práxedes Manzano y D. Manuel Vara. Las Escuelas fueron creadas por O.M. de 30 de junio de 1932.
En el acta de constitución de la Junta de Maestros de la Escuela Graduada de Niños se dice que los Maestros, todos jóvenes y con ideas modernas coinciden en transformar la Escuela de tipo memorístico en una Escuela más activa, en que el Maestro allane el camino sugiriendo y siendo el niño un agente activo "obrero elaborador de sus propios conocimientos, e intensificando la labor educativa instructiva dando marcada preferencia al hacer sobre el decir". La Biblioteca circulante disponía en 1933 de 103 libros y revistas y se contaba además con el jardín escolar. Las clases eran masivas: 64 alumnos por aula, pero el absentismo era frecuente porque muchos alumnos tenían que ayudar a los padres en las faenas del campo.
También se impartían clases a los adultos.
En 1936 estalló la Guerra Civil. Dos maestros: D. Juan Estebaranz, que aunque simpatizante de la República no militaba en ningún partido político y D. Esteban Domínguez no regresaron en septiembre a la Escuela, pues como en otros actos sin sentido habían sido vilmente asesinados.
De 1936 a 1975 – Durante la Guerra Civil continuaron las clases. Son años de depuración de los maestros. Fueron retirados muchos libros e impuestos otros. Se celebraban numerosos actos religiosos: asistencia a misa, novenario a la Inmaculada, mes de mayo, ejercicio al Sagrado Corazón, explicación del Evangelio, etcétera. La Historia Sagrada y los catecismos de Llorente y el P. Astete son los textos utilizados para impartir la doctrina cristiana. También se impone la lección sobre José Antonio. Se utilizan después de la guerra las Enciclopedias de hijos de Santiago Rodríguez. Todos los días se entona el Himno Nacional en las galerías y la metodología se basa en los castigos finales y ejercicios memorísticos. Se crean las Juntas Municipales de Enseñanza Primaria que vigilan la vida escolar. En 1948 comenzó la obra Misional de la Santa Infancia y en 1953 se crearon las Mutualidades Escolares "Nuestra Señora de la Casita" en la Escuela de Niñas y "Padre Hoyos" en la de niños, que funcionan unos años.
En 1954 se crean dos unidades de párvulos que no comienzan a funcionar hasta abril de 1958.
Los años de la posguerra son años difíciles, de hambre y penalidades. En las vacaciones de 1942 los maestros se quejan porque los niños tiran piedras a los árboles y edificios escolares con rotura de 18 cristales. Además de la disciplina impuesta, el Alcalde tiene que advertir a los maestros que impondrá una multa de 50 pesetas a los niños que suban a autocares y coches en su parte trasera.
Entre las obligaciones de los escolares figuraba la de acudir a misa. Al segundo toque de las campanas de la Iglesia de San Pedro los alumnos estaban reunidos y al tercero se salía en formación.
Entre 1954 y 1958 se distribuye el complemento alimenticio: un vaso de leche (después botellín) y a veces mantequilla. La leche se preparaba con un kilo de leche en polvo y nueve litros de agua. Durante algunos años funcionó el comedor escolar hasta 1974.
En 1964 las dos Escuelas Graduadas se convierten en una sola Agrupación Escolar Mixta.
En los últimos años de la Dictadura se aprueba la Ley General de Educación y la Agrupación Escolar Mixta pasa de las 2 unidades de párvulos y 4 secciones a tener 2 unidades de párvulos y 8 cursos de E.G.B. (los actuales).
La Democracia – La Democracia también llega a la Escuela y el Consejo de Dirección se convierte con la aprobación de la LODE en el Consejo Escolar con representación de Ayuntamiento, profesores, padres y alumnos. Muchas cosas han cambiado en las viejas escuelas de estufas de carbón.
Lejos queda también aquel Colegio Libre Adoptado, que impartió el Bachillerato Elemental en el "Instituto" desde 1968, y que se cerró pocos años después en una página borrosa que es mejor olvidar.
Con la próxima implantación de la Reforma Educativa (LOGSE), en los viejos edificios se impartirá Educación Infantil (hasta los 6 años) y la Educación Primaria (6-12 años). El nuevo centro que se va a construir albergará en sus aulas a los alumnos de Enseñanza Secundaria obligatoria (12-16 años) y Bachillerato (16-18 años).
El número de alumnos ha descendido desde 1930 de forma considerable por el lógico descenso de la natalidad y la terrible emigración de las décadas de los 60 y 70.
Hasta 1950, la matrícula arrojaba una media de 500 alumnos, en 1965 era de 400, en 1970, alrededor de 300, en 1980 eran 241 hasta llegar a los aproximadamente 200 para el curso 91/92.
Estos son los datos, pero cada uno tiene su pequeña historia, sus recuerdos infantiles, buenos y malos, de aquellos años que están ya solo en la memoria.