Biblioteca de los programas de fiestasAlaejos · 1954 – 2026

Programa de Fiestas · 1984

Dos esculturas del siglo XV y XVII

Adolfo M. Araújo y González·Patrimonio artístico y religioso

Como final de una serie divulgativa de los fondos más representativos del Museo de Santa María de Alaejos, ya que en el aspecto escultórico ambas Iglesias se pueden considerar con toda propiedad como un gran museo de escultura religiosa, vamos a detenernos especialmente en dos obras que sobresalen del resto de las allí depositadas.

Nos referimos a la Virgen con el Niño, conocida vulgarmente como la Virgen Morena que se hallaba situado en el altar de la Santísima Trinidad, nave de la Epístola, y a la magnífica escultura de Cristo en la Cruz, de marfil, que se encontraba en el Camerín de Jesús Nazareno, ambas pertenecientes a la Iglesia de Santa María.

La Virgen con el Niño es una escultura de madera policromada, cuyos dorados se conservan bastante bien y a juzgar por su acabado, el oro debe ser muy fino, quizá de 24 kilates. Presenta dos piezas unidas por grapas de hierro, que según la leyenda fue debido a que se creía que en su interior había onzas de oro, o según lo más verosímil, se la aserraría para reducirla de tamaño y que cupiese en algún lugar determinado. En cualquier caso, se hizo un grandísimo desaguisado.

La Profesora Ara Gil, la describe de pie con una diadema de gruesas perlas en la cabeza, aunque la parte superior ha podido ser modificada para colocar una corona metálica. De ella sale una llegra toca que se adapta a la forma de la cabeza. Viste una túnica cuyo escote presenta un reborde decorado en el centro con un medallón. El manto descansa sobre los hombros, se recoge debajo de los brazos. Lleva al Niño desnudo, sentado sobre la mano derecha y le sostiene con la izquierda.

La cronología de esta escultura es de últimos del siglo XIV, primeros de XV.

El crucifijo es una magnífica talla sobre marfil de buena calidad, pues tiene buen peso y blanco color. La cruz sobre pedestal del que se desmonta, es chapeada de ébano. El Cristo es de los de cuatro clavos, italianizante del siglo XVII, con un profundo dramatismo y un cuidado estudio anatómico de gran realismo. El paño de pureza está realizado con complicados pliegues de lograda ejecución. Tiene como característica, el que carece de corona de espinas, presentando en el occipital un agujero como si en tiempos hubiese tenido corona, a modo de áurea, de metal. La cartela con el INRI es de marfil también. Las piernas las tiene rotas, quizá por efecto de una caída, pero no desmereciendo el conjunto de la talla.

Por último, quede planteado para el estudioso, la investigación archivística sobre el autor de las obras anónimas, como las describe, quién las encargó, cuánto se pagó, en qué año, etc.

Y finalmente levanto mis manos para aplaudir la labor realizada por las dos iglesias de Alaejos, que han sabido conservar y acrecentar el patrimonio artístico-religioso a través de los siglos y que debemos conservar también como precioso legado.

Adolfo M. Araujo y González

Cómo citar

Adolfo M. Araújo y González: «Dos esculturas del siglo XV y XVII». Programa de Fiestas Patronales de Alaejos, 1984.

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