En el n.º 3, Año I, hacia la primera mitad de la década de 1980 (¡Dies mei velocius transierunt...!), la Revista "El Caño", que editaba la entonces viva y hoy creo que disuelta o inactiva Asociación Cultural "Jorge Guillén", el que suscribe, opinaba entonces sobre el estado de deterioro y características de la cruz, cuyo basamento sería luego reparado por la Cámara Agraria Local, evitándose su desplome y posible fractura de su monolítica estructura.
Pues bien, de todos es conocido que con motivo del trazado del tramo de la autovía Tordesillas-Salamanca, fue preciso desmontarla del lugar donde, desde tiempo inmemorial, se hallaba ubicada (en el talud del antiguo camino de Zamora lindando con una finca de D. Alfonso Escalada —q.e.p.d.— gran devoto de la misma), ya que por allí discurriría la autovía.
El Ayuntamiento de la Villa procedió a su desmontaje depositándola en lugar adecuado hasta que pudiera reubicarse de nuevo.
A este respecto la Junta Directiva de la Asociación "Amigos del Patrimonio Cultural de Alaejos", A.P.C.A., emitió informe "verbo motu" al Consistorio, que concluía en que el lugar donde se volviera a colocar debería ser lo más cerca posible de donde antes se levantaba y para el que fue destinada la misma.
Así se hizo en el mes de octubre de 1999, asentándola sobre un sencillo y circular pedestal de ladrillo y granito que realza sus proporciones, que no obstante, disuena un poco con las vallas metálicas adyacentes.
Sobre esta cruz o crucero, no hay, que yo sepa, nada documentado, de modo que podría datarse por su estilo, hacia finales del siglo XVII, existiendo la duda de si se trata de parte de un antiguo calvario de tres cruces (de las que dos habrían desaparecido) o más bien sea un crucero "stricto sensu", que es una cruz de grandes dimensiones erigida en los caminos principales de acceso a núcleos de población o encrucijadas, siendo los más abundantes y artísticos los "cruceiros" del norte de España (Galicia, Asturias...).
Se basa esta hipótesis, salvo criterio mejor fundamentado, en que en el "Arrabal", junto al pozo y abrevaderos de la extinta Hermandad de Labradores y Ganaderos Local, existe y allí la he conocido siempre, una peana de granito de forma casi redonda a la que le ha sido desmochada la cruz de granito cilíndrica que tenía y que también está en un camino de entrada a la villa y a la que sería interesante añadir alguna cruz de metal hecha "ad hoc" o aprovechar alguna de las varias que había abandonadas y sin dueño aparente en el camposanto, para embellecer así un poco esta zona, aunque quizá trasladándola a la mediana, o donde se acordase, de los jardines del Arrabal, quedaría más vistosa, pudiéndose recuperar en un futuro la antigua costumbre de la ofrenda floral el tres de mayo, fiesta de la Invención de la Santa Cruz.
Demos utilidad a estos vestigios pétreos (vgr.: peana de piedra del siglo XVI depositada en el atrio de Santa María, "bolos", piedras de carga de prensas de antiguos lagares, pilas y pilones, etc.), para que aparezcan tal como un día lejano, la devoción popular en este caso, quiso que se contemplasen.
Nuestro pueblo ha cumplido bien la operación de la reubicación de la Cruz de Carrezamora, cuyo entorno debería ser objeto de una pequeña ordenación, limpiando la maleza y sembrando algunos arbustos bajos aromáticos de los que por los alrededores medran: tomillos, cantuesos, romeros, jaras, espliegos, retamas, etc.
Es reconfortante y esperanzador para los creyentes ver este símbolo universal erguido con el telón de fondo de nuestras emblemáticas torres-campanario y apretado caserío alajeano, cumpliéndose así el dicho de los cartujos: "Stat dum volvitur orbis" (permanece firme —la cruz— mientras el mundo se agita).
El sencillo monumento crucífero hace poco emplazado, tan arraigado entre nosotros, que generaciones precedentes nos legaron debe ser deferido por la nuestra, junto con todo el patrimonio común, a las venideras, recordando la constantiniana frase en la batalla del Puente Milvio: "In hoc signo vinces" (con esta señal vencerás).
Zamora, julio de 2000
ADOLFO M. ARAUJO Y GONZÁLEZ