Felipe de Perlines Carretero
En el programa de fiestas patronales del año pasado se presentaron para conocimiento de los paisanos a dos ilustres alaejanos; el primero Fray Miguel de Alahejos y el segundo Don Alejandro Ramírez Blanco.
Me ha parecido oportuno presentar y dar a conocer a un no menos ilustre que los anteriores. Se trata de Don Luis Manuel de Isla y Delgado Méndez y Carrasco, IV Conde de Isla, en cuya dignidad recibió la confirmación del Rey Don Carlos III por Real Cédula dada en Madrid el 18 de diciembre de 1776, según consta en el AHN.
Don Luis Manuel nació en la Villa de Alaejos el 5 de diciembre de 1745 bautizándosele en la Parroquia de Santa María el 15 del mismo mes; le bautizó Don Antonio Méndez, Presbítero Capeñlán de la Parroquial de San Pedro de esta Villa de Alaejos.
Fueron sus padres Don Juan Manuel de Isla y Méndez, III Conde de Isla, y Alcalde por el Estado Noble de Uruñea en 1762, 1763 y 1770 y de Alaejos en 1748. Se casó en Alaejos, Parroquia de Santa María el 13 de diciembre de 1744 con su prima segunda Doña María de la Asunción Delgado y Carrasco.
A Don Luis Manuel le enviaron a Alcalá de Henares a estudiar Leyes llegando a ser Colegial Mayor de San Ildefonso de su Universidad. Al terminar dichos estudios se le envió a Valladolid como Oídor y Alcalde del Crimen de la Real Chancillería; luego pasó a desempeñar el cargo de Alcalde de Casa y Corte de S.M. y más adelante se le nombra Consejero del Consejo de S. M. en el Real de las Ordenes Militares y en el Supremo de Castilla, Superintendente General de Montes, Plantíos y Sementeras, de Imprentas y Librerías del Reino y de los Reales pinares de Valsaín, Pisón y Ríofrío; posteriormente se le nombra Juez Protector de la Real Junta de la Caridad de la Parroquia de San Sebastián de Madrid y de la Real Capilla y Colegio de San Patricio los Irlandeses.
Primeramente contrajo matrimonio —por poderes— en Madrid— con Doña María Bibiana Rodríguez de Campomanes y Amarilla, hija primogénita del célebre Don Pedro Rodríguez de Campomanes, I Conde de Campomanes etc. uno de los políticos, humanistas e intelectuales más sobresalientes del S. XVIII. Posteriormente el matrimonio canónico tuvo lugar en Baldestillas (Valdestillas) - Valladolid el siete de mayo de 1775. En mi opinión esto lo hicieron en el viaje desde Madrid a Valladolid cuando le enviaron para hacerse cargo como Oídor y Alcalde del Crimen en la Chancillería.
Tuvieron siete hijos: Don Joaquín, doña María Saturia, don Miguel de los Santos, don Manuel Sabino, don Luis Gregorio, doña Juana de Dios y doña María Gertrudis de Isla y Rodríguez de Campomanes.
La IV Condesa consorte de Isla murió en la Villa vallisoletana de Alaejos, de la Abadía de Medina del Campo, en la provincia y Obispado de Valladolid, el 19 de octubre de 1789, siendo enterrada en las sepulturas que poseían los Condes de Isla en la Iglesia Parroquial de Santa María de Alaejos. Se da la circunstancia que en el testamento póstumo su marido, el IV. Conde de Isla, hizo constar que se estaba ejecutando, en Salamanca, una lápida para su tumba con las armas de la Casa de Isla. (En la actualidad no se encuentran vestigios de tal lápida por mucho que tanto Adolfo (q.d.p) como yo mismo nos preocupamos en encontrarla).
Pero ¿dónde vivía el Conde con su familia? Para contestar a esta pregunta tenemos que recurrir al Expt. de las pruebas que se le practicaron para poder tomar el hábito de la Orden Militar de Nuestra Señora de Montesa y San Jorge de Alfama que se le exigió a Don Luis Manuel cuando fue nombrado ministro del Real Consejo de las Órdenes Militares (Santiago, Calatrava, Montesa y Alcántara).
Para realizar dichas pruebas de su legitimidad, limpieza de sangre, oficios y nobleza el gobernador interino del Consejo de Órdenes nombró a Simón García Puerta, caballero de Montesa y guardia de Corps de la Compañía Española, y, al Dr. Frey Manuel Climent Gornar, caballero de Montesa, Prior de San Jorge de Alfama, Prior del Sacro Convento de Montesa y del Temple de Valencia y capeñlán de honor de Su Majestad. Ambos Caballeros aceptaron su nombramiento y se pusieron en camino, saliendo de Madrid el 26 de junio de 1787, llegando a la Villa de Alaejos el 28 del mismo mes después de haber recorrido las treinta leguas que separan ambas Villas.
Después de interrogar a varios testigos del pueblo, en total ocho, de los cuales seis eran Presbíteros y Beneficiados de las dos Parroquias, y dos Hijosdalgo; pasaron seguidamente a consultar los Libros Sacramentales de las dos Parroquias con el fin de cerciorarse con las Partidas de Bautismo, Matrimonios de la genealogía que había presentado; el siguiente paso consistía en averiguar si tenían escudos de armas los cuatro abuelos del pretendiente, como era preceptivo para ingresar en las Órdenes Militares, es decir, Don Luis Manuel, y todos los testigos preguntados confirmaron que los tenían en las losas sepulcrales esculpidas en piedra-pizarra, en los sepulcros que había en las Iglesias de Santa María de Alaejos (los Méndez y los Carrasco), de la Villa de Torrecilla de la Orden (de San Juan) los Delgado y en la Villa de Uruñea (los Isla). Y aquí nos vamos a detener solamente en la losa sepulcral de la Iglesia de Santa María (Alaejos) perteneciente a la Casa de Carrasco que le correspondía por su abuela materna, Isabel Carrasco. La descripción que hacen los informantes es la siguiente:
Frente al altar de San Vicente Ferrer, en la Iglesia Parroquial de Santa María de Alaejos, bajo uno de los arcos torales, hay una sepultura con la cubierta de una losa de piedra-pizarra y en ella un escudo de armas cuyas divisas son en el cuartel principal y en campo azul dos cabezas de dragones con una barra atravesado en sus bocas y en la parte inferior un toro, y en la superior un morrión y en la circunferencia un letrero que dice, ‘VIRTUS IN ARMIS ZETERIS PRESTANTIOR’: (Valor en las armas, más importante que los demás)
Es precisamente este “mote” o “divisa” el que me ha servido para determinar la casa que actualmente ostenta en su fachada el escudo de armas descrito anteriormente. El escudo actual es de piedra —un tanto desgastado— y es el situado a la izquierda según se mira la fachada de la casa.
En su trabajo “LÁPIDAS SEPULCRALES Y LABRAS HERÁLDICAS” realizado por Adolfo M. Araujo y González (q.d.p) allá por el año 1981 le describe de la siguiente manera.
Escudo cuartelado en cruz: 1º Una banda engolada en cabezas de dragantes acompañado de dos cuádrupedos pasantes en palo mirando al centro. 2º Cuatro billetes en faja flanqueados por tres en palo a cada lado. 3º Un águila explayada acompañada por dos venablos cruzados en aspa y con la punta hacia arriba de entre las cuales pende una argolla con cadena con la caperuza del halcón. 4º Dos castillos con homenaje y dos halcones pasmados colocados en aspa. Acolada lleva la Cruz de Caballero de la Orden Militar de Santiago. Por fuera del campo del escudo y saliendo del flanco derecho lleva la leyenda en latín “VIRTUS IN ARMIS ZETERIS PRESTANTIOR” (Valor en las armas, más importante que los demás).
Poco debió de usar dicha casa el Conde, ya que murió en Madrid el 12 de mayo de 1807, no así su esposa, que murió, como hemos visto en Alaejos pues ahí vivía su hija Doña María Saturia de Isla y Campomanes casada con su pariente Don Ángel María Delgado y Méndez nacido en Alaejos el 1 de marzo y fallecido también en Alaejos el 19 de agosto de 1811. Su esposa Doña María Saturia siguió viviendo en Alaejos hasta su muerte ocurrida el 12 de octubre de 1834, habiendo otorgado testamento ante Baltasar González Escribano de número de esta Villa de Alaejos el día anterior. Tuvieron solamente un hijo, Don Manuel Delgado e Isla que falleció soltero en Alaejos el 27 de junio de 1865 testando ante Don Luis Diez, Notario de esta Villa, testamento que no me ha sido posible consultar porque no se encuentra, ni en el Archivo Municipal de Alaejos, ni en el Archivo Histórico Provincial de Valladolid (Sección Protocolos), sin haber sucedido a su tío carnal Don Manuel Sabino de Isla y Campomanes que falleció soltero, y, por lo tanto sin descendencia, en Uruñea (Valladolid) el 16 de febrero de 1847.
Como hemos expuesto aquí, la hija mayor del Conde de Campomanes vivió y murió en Alaejos, pero también su hermana, Doña Manuela Susana Rodríguez de Campomanes y Amarilla que también se casó con otro alaejano Don Florentino Francisco de Nava y Perlines. Ambas hermanas recibían una pensión vitalicia de 500 ducados anuales otorgada por el Rey Carlos III que recibieron desde que contrajeron matrimonio. Con esta exposición hecha hasta aquí, me parece que queda contestada la pregunta que se hace nuestro historiador José Ojeda Nieto en su libro “Efemérides de Alaejos”. No solamente las dos hijas del Conde de Campomanes tenían intereses y vivieron en nuestro pueblo, sino que, además, procrearon numerosos hijos que nacieron y fueron bautizados en sus Parroquias.
En Barcelona, junio de 2016
Felipe de Perlines Carretero