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Programa de Fiestas · 2024

De los orígenes en el reino de Castilla

Noé León·Historia general de Alaejos

Noé León

Soslayando explicaciones sobre una posible repoblación en el siglo X que no se puede confirmar con certeza, pero sí para otras localidades próximas, cabe afirmar, ya con mayor verosimilitud, que sería a finales del siglo XI, principios del XII, cuando Alaejos fue re-poblado de modo firme y definitivo.

Tras las razias de Almanzor y la conquista de Toledo en 1085 por Alfonso VI, gentes del norte del Duero, apoyadas por el concejo de Medina del Campo, o acaso vecinos de la propia villa, se asentaron definitivamente en un lugar, entre otros, al que denominarían Falafeios. No está claro si ese lugar lo hallaron yermo, ante la desbandada de los musulmanes al constatar el avance cristiano, o bien llegaron a una componenda de convivencia. Lo que sí está claro es que la repoblación que, paso a paso se estaba produciendo hacia el sur, llegaba incentivada por la consigna castellana de que «nadie es más que nadie».

El nombre Falafeios parece tener, dicen lingüistas y filólogos, origen islámico. Mas es hipótesis, y como hipótesis debe ser tenida la comparación de nombres semejantes, pues no deja de ser elucubración suponer que Falaf-eios, como Alafes, proviene del sustantivo Falaf/Alaf, cuando es bien sabido que «las palabras tienen, como las flores, a través de los aires, sus casamientos lejanos». Es decir, que demostrar la evolución de una palabra no significa probar el origen de una población. En cualquier caso, si la hipótesis es cierta, resultaría entonces que los nuevos pobladores cristianos aceptaron seguir denominando a este lugar donde se asentaron como ya lo llamaban los precursores islámicos.

Lo importante no es el origen del nombre, sino que lo hicieron gentes que venían con ansias de libertad, dispuestos a asentarse en un lugar, dispuestos a roturar unas tierras con aires diferentes a lo que se había hecho al norte del Duero. Se dice, en plan leyenda romántica que llegaban con la esteva en una mano y la espada en la otra.

Desde que a principios del siglo XI Fernando I se proclamara primer rey castellano, los reyes promocionaron la repoblación por el sistema de «presura». Es decir, el poblador llega y ocupa las tierras que puede trabajar, se une en comunidad con otros para tener apoyo, mantiene tierras y montes de aprovechamiento comunal, toma decisiones conjuntamente y juzga en asambleas populares. Resumiendo, Falafeios se sitúa geográficamente en la Extremadura Castellana, socialmente compuesta por pobladores con cierta igualdad, dependiente, eso sí, de la cabeza del alfoz, de la Comunidad de Villa y Tierra a la que pertenece.

Pero es más que eso. Situada en la frontera de los reinos castellano y leonés debe recibir el apoyo constante de la cabeza del alfoz. De aquí el crecimiento, muy por encima de las restantes aldeas de la Comunidad de Villa y Tierra. Resulta así que la aldea más lejana es la más estimada, pues está en la zona más peligrosa. Bien lo supo ver la reina Urraca, reina leonesa, que viendo como Medina del Campo se metía en el reino leonés, invadiendo el alfoz de Toro, hubo de recurrir a una orden militar que le hiciese frente: por eso, entre 1113 y 1117, la reina hace donación de Paradinas, La Bóveda, Vadillo, Fuentelapeña, Cañizal…, a la Orden de San Juan, creando la Encomienda (luego Encomiendas) de Valdeguareña.

Medina no pudo por menos que estar agradecido a los pobladores de esa aldea fronteriza con el Reino de León, que se han establecido allí, en los límites, a cambio de mantener los anhelos de igualdad y libertad, de trabajo en colectividad, de igualdad decisoria…, por lo que acepta lo que no ha aceptado para las otras aldeas del alfoz, que los alaejanos imiten el modelo gubernativo de la cabeza de Comunidad. Y es así cómo, a la hora de organizar el concejo, a la hora de distribuir los cargos asamblearios, se hará a través —como Medina— de los linajes. Alaejos contará con cuatro.

Todos los vecinos, pues, son de uno u otro linaje. Y todos en igualdad: no importa el origen, la familia, el status, la clasificación social o estamental. Hidalgos, clérigos y buenos hombres pecheros se integran en uno de los cuatro linajes: Gil Domínguez, Martín García, Garroberos y Elenos. En otras partes al linaje pertenecen los del clan, los de la familia, los del grupo estamental… Son, por así resumirlo, excluyentes. Es decir, delimitan grupos, señalan facetas de poder, marcan protocolos. En Alaejos, por el contrario, todos los vecinos, sin exclusión, pertenecen a uno de los cuatro linajes. Todos integrados en comunidad. Son incluyentes. ¡Es signo de castellanidad!

De modo y manera que al llegar 1157, cuando Alfonso VII divide el reino entre sus dos hijos, Sancho III, el mayor, recibirá Castilla, donde queda incluida Medina. Es decir, la Comunidad de Villa y Tierra de Medina del Campo, con sus, cerca de, 60 aldeas, entre ellas, Alaejos. Y del mismo modo, la Comunidad, con sus aldeas claro es, se integrará en el Obispado de Salamanca. Habrá que esperar a la creación del Obispado de Valladolid, ya en 1595, para que Alaejos pase a integrarse en el nuevo espacio episcopal.

En 1452, el príncipe Enrique (futuro rey IV) compra Alaejos para entregarla al obispo de Ávila, luego arzobispo de Sevilla, don Alonso de Fonseca. Los hechos posteriores prueban que fue una venta, con posterior donación, que no gustó nada a los medinenses, que lo recordarán siempre como una gran pérdida.

Por lo tanto, y valga esto como opinión personal, la repoblación por presura, la distribución política por linajes aglutinadores de toda la población, la capacidad de elegir, y modificar, la feligresía son síntomas todos de libertades propias de la Extremadura Castellana. Por si fuera poco, y con esto habría de bastar, la pertenencia a la Comunidad de Villa y Tierra de Medina del Campo, remacha la ubicación de Alaejos en el Reino de Castilla.

La realidad, pues, la marcaban los términos de los concejos: y la frontera de los reinos de Castilla y de León al sur del Duero venía delimitada por la Comunidad de Villa y Tierra de Medina del Campo, a la que pertenecía Alaejos; enfrente, la Encomienda de Valdeguareña, ya en territorio leonés.

Cómo citar

Noé León: «De los orígenes en el reino de Castilla». Programa de Fiestas Patronales de Alaejos, 2024.

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