José M. Baraja
Iñigo López de Mendoza, primer marqués de Santillana, personaje erudito y guerrero, fue beneficiado por el rey Juan II de Castilla en el año 1439, a solicitud del rey Juan de Navarra, con las villas de Coca (Segovia) y Alaejos (Valladolid), como recompensa por los servicios prestados en la batalla contra los moros en la Frontera de Córdoba.
Posteriormente, en el año 1452, el marqués realizó un intercambio con el entonces obispo de Ávila, Alonso de Fonseca y Ulloa, en virtud del cual Fonseca recibía las villas de Coca y Alaejos a cambio de la de Saldaña (Palencia), esta última en poder del obispo, desde ese mismo año, por donación del rey de Castilla como recompensa por los servicios prestados al entonces príncipe de Asturias, su hijo Enrique.
Otros historiadores sostienen sin embargo que, si bien fue cierto el trueque realizado entre Mendoza y Fonseca, se refirió únicamente a la villa de Coca por la de Saldaña, y que la villa de Alaejos llegó a manos de Fonseca directamente, por la donación efectuada, en el año 1452, por el rey Juan II junto con la villa de Saldaña, a la que se habría añadido la de Alaejos con sus lugares de Castrejón y Valdefuentes.
Alonso de Fonseca y Ulloa, primer señor de Alaejos y Coca, conocido como Fonseca el Viejo, en contraposición a su sobrino de igual nombre (el Joven) a la sazón obispo de Santiago, fue el mayor de siete hijos del matrimonio formado por Juan Alfaro de Ulloa y Beatriz Rodríguez de Fonseca, ambos de ascendencia portuguesa. Nació en Toro (Zamora) en el año 1418 y fue destinado desde muy joven a la carrera eclesiástica, llegando a ser obispo de Ávila, arzobispo de Sevilla y circunstancialmente arzobispo de Santiago.
En el año 1453, el rey Juan II de Castilla facultó al arzobispo Fonseca para construir una fortaleza en la villa de Alaejos. Por los datos que conocemos, Alaejos disponía de castillo desde uno o dos siglos antes y Fonseca lo mejoró y convirtió en fortaleza, comenzando las obras en el año 1456.
En el año 1464, Enrique IV, enemistado con Fonseca por causa de las disputas de éste con su sobrino sobre las sedes de Santiago y Sevilla, alentado por el marqués de Villena, puso cerco al castillo de Alaejos durante casi un año hasta que, atemorizado por las protestas de la alta nobleza con la política real, y después de convocarse la junta de nobles en Burgos, ordenó levantar el asedio de Alaejos y Coca y repuso a Fonseca en el Arzobispado de Sevilla.
En el año 1468 la fortaleza de Alaejos fue testigo de un acontecimiento histórico que condicionó, sin duda, el futuro del reino de Castilla y por tanto de España. La reina Juana, segunda esposa de Enrique IV de Trastámara, apodado el Impotente, fue puesta por el rey en custodia de Fonseca en su fortaleza de Alaejos, y durante su estancia quedó embarazada. Se acusó al obispo de ser el autor del escándalo, aunque parece más probable que fuera su sobrino Pedro de Castilla, que se hallaba en Alaejos bajo la protección de su tío. Cuando la reina se hallaba en el séptimo mes de embarazo se fugó de la fortaleza con la ayuda del joven Pedro, al parecer por una ventana de la torre del homenaje. La pareja se refugió en Cuellar (Segovia) bajo la protección de Beltrán de la Cueva, miembro del Consejo Real, a quien se le atribuye la paternidad de Juana, llamada la Beltraneja, hija de la reina Juana y supuesta heredera del trono de Castilla. Sin embargo, fue finalmente Isabel, hermana de Enrique, la heredera de la Corona, reinando como Isabel I y conocida como Isabel la Católica.
Alonso de Fonseca y Ulloa murió en el año 1473 en su villa de Coca, habiendo otorgado testamento en Valladolid en el año 1460, fundando un mayorazgo autorizado por el rey, formado por la fortaleza y villa de Alaejos con sus lugares de Castrejón y Valdefuentes, la villa de Coca y un juro de 300.000 maravedíes. Nombró heredero del mayorazgo a su hermano Fernando de Fonseca y Ulloa al que se considera II señor de Alaejos, si bien Fernando no llegó a tomar posesión de la herencia por morir antes que Alonso, en el año 1467, a causa de las heridas sufridas en la batalla de Olmedo entre los partidarios del rey Enrique y los de su hermano Alfonso.
Alonso de Fonseca Avellaneda, III señor de Alaejos y Coca, hijo de Fernando de Fonseca Ulloa y de su primera esposa María Avellaneda Delgadillo, resultó ser el heredero del mayorazgo fundado por su tío el arzobispo de Sevilla. Alcaide del castillo de la Mota de Medina del Campo, fue el impulsor de la construcción del castillo de Coca, que habría sido autorizada por el rey Juan II de Castilla al arzobispo Fonseca en 1453. Los Reyes Católicos le concedieron la alcabala de Alaejos y Coca. María de Fonseca y Toledo, hija de Alonso de Fonseca Avellaneda y de su segunda esposa María de Toledo, fue protagonista de otro acontecimiento amoroso relacionado con el castillo de Alaejos. María fue encerrada en este castillo por su padre para impedir sus amoríos con Rodrigo de Mendoza, marqués de Cénete, uno de los dos "bellos pecados" del cardenal Mendoza, hijo, a su vez, del primer marqués de Santillana. Una vez más la protagonista de esta historia huyó del castillo de Alaejos con la ayuda de su amante, se casaron en secreto, lograron finalmente el consentimiento de la familia ante los hechos consumados, y continuaron su vida conyugal en Calahorra, donde construyeron un magnífico castillo.
Antonio de Fonseca y Ayala, IV señor de Alaejos y Coca, hijo de Fernando de Fonseca Ulloa y de su segunda esposa Teresa de Ayala, heredó el mayorazgo de su hermanastro Alonso de Fonseca Avellaneda a su muerte, ocurrida en el año 1505. Capitán general, comendador mayor de Calatrava y contador mayor de Castilla, tuvo una intervención relevante en la guerra de Las Comunidades. En el mes de agosto de 1520 Antonio de Fonseca, al frente del ejército real, recibió la orden de dirigirse a Medina del Campo y apoderarse de la artillería allí estacionada. Aunque el corregidor de la villa, Gutierre Quejada, mostró su conformidad a realizar la entrega, los vecinos de Medina se opusieron, a lo que Fonseca presuntamente respondió ordenando prender fuego en distintos puntos de la villa, ocasionando un gran incendio. Junto a Fonseca, se consideró responsable del incendio al alcalde de Alaejos, Gonzalo Vela Núñez. Fonseca se vio obligado a abandonar el país a causa de estos acontecimientos, pasando a Portugal y de aquí a Flandes. Le quemaron su casa de Valladolid y los Comuneros de Medina, Ávila y Segovia pusieron cerco al castillo de Alaejos, que aguantó el asedio en el que murieron más de 200 hombres. Después de la derrota de los Comuneros en Villalar, en 1521, Antonio fue declarado libre de responsabilidad del incendio de Medina del Campo por el rey Carlos I, en el año 1525, permitiéndosele volver a sus posesiones. Murió en Coca en el año 1532.
Juan de Fonseca y Ayala, V señor de Alaejos y Coca, y de las alcaldías de Jaén, Andújar y Pelagajar, caballero de Santiago, hijo de Antonio de Fonseca y Ayala y su segunda esposa Mencía Ayala, heredó el mayorazgo durante el reinado de Felipe II. Contrajo matrimonio con Aldonza de Toledo y Manrique, y tuvieron tres hijos: Francisco, Mencía y María. Murió en 1572.
María de Fonseca y Toledo, VI señora de Alaejos y Coca, hija de Juan de Fonseca y Aldonza de Toledo, heredó el mayorazgo de Alaejos y contrajo matrimonio con Fernando de Toledo, IV señor de Villoria, señor de Doncos, comendador de Sagra y el Cenete. Del matrimonio nació Antonio Francisco de Fonseca y Toledo.
Antonio Francisco de Fonseca y Toledo, VII señor de Alaejos y Coca, hijo de Fernando de Toledo y María de Fonseca, heredó el mayorazgo de Alaejos y contrajo matrimonio con Marina de Ulloa, I condesa de Ayala, nombrada por el rey Felipe III en el año 1602. El matrimonio tuvo cinco hijos: Antonio, Fernando, Pedro, María y Luisa.
Antonio de Fonseca Ayala Ulloa y Toledo, VIII señor de Alaejos y Coca y II conde de Ayala, hijo de Antonio Francisco Fonseca y Marina de Ulloa, heredó el mayorazgo de Alaejos, que pasó posteriormente a su hermano Fernando al morir aquel sin descendencia en el año 1611.
Fernando de Fonseca Toledo Ayala Ulloa, nacido en 1603, IX señor de Alaejos y Coca y III conde de Ayala, hermano del anterior, heredó el mayorazgo de Alaejos y Coca. Gentilhombre de la Cámara del rey Felipe IV y caballero de Santiago, contrajo matrimonio en el año 1634 con Isabel de Zúñiga, I marquesa de Tarazona y VII condesa de Monterrey, matrimonio del que nacieron dos hijos, Francisco e Inés. Casó en segundas nupcias, en el año 1654, con Catalina Fajardo de Mendoza, de cuyo matrimonio nació su hija Teresa.
Teresa María de Ayala Toledo Fonseca Fajardo, X señora de Alaejos y Coca, V condesa de Ayala y marquesa de San Leonardo, hija de Fernando Fonseca y Catalina Fajardo, nacida en el año 1654, heredó el mayorazgo de Alaejos, casó con Pedro Manuel Colón de Portugal y Sandoval, VII duque de Veragua y de la Vega, de cuyo matrimonio nacieron dos hijos, Pedro Manuel y Catalina.
Catalina Ventura Colón de Portugal y Ayala (1690-1739), XI señora de Alaejos y Coca, duquesa de Veragua y condesa de Ayala, hija de Pedro Manuel Colón de Portugal y María Teresa de Ayala, casó en segundas nupcias con Jacobo Francisco Fitz-James Stuart, II duque de Liria y duque de Berwick, nieto de Jacobo II, rey de Inglaterra, nacido en el año 1696 y muerto en 1738. Pasó así el señorío de Alaejos a pertenecer a los duques de Berwick y Liria, durante el reinado de Carlos II (último de los Austria) y Felipe V (primer Borbón).
El VII duque de Berwick, Carlos-Miguel Fitz-James Stuart (1794-1835), XVI señor de Alaejos y Coca, heredó el ducado de Alba en el año 1802, durante el reinado de Carlos IV, al fallecimiento sin descendencia de su tía María del Pilar Teresa Cayetana, XIII duquesa de Alba, nacida en el año 1762. Así, el señor de Alaejos se convierte en el XIV duque de Alba. Casó con Rosalía, princesa de Ventimiglia de Grammonte.
Jacobo Fitz-James Stuart y Ventimiglia (1821-1881), hijo del VII duque de Berwick y Rosalía Ventimiglia, VIII duque de Berwick y XV duque de Alba, fue el último señor de Alaejos al ser abolido por las Cortes de Cádiz, en el año 1811, el régimen señorial en España, aunque no entró en vigor hasta el año 1837. Poco tiempo después se retiran en Alaejos todos los símbolos y escudos de ambas casas. Contrajo matrimonio con María Francisca de Sales Guzmán Portocarrero Palafox. Son los bisabuelos de la actual duquesa de Alba, María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, nacida en el año 1926, XVIII duquesa de Alba y XI duquesa de Berwick.